Compras impulsivas

Doom spending frente a terapia de compras: ¿en qué se diferencian?

Uno es darte un capricho para sentirte mejor. El otro, gastar porque el futuro parece demasiado incierto como para ahorrar. Los dos pueden vaciarte la nómina sin hacer ruido.

Respuesta rápida

La terapia de compras consiste en comprar algo para levantarte el ánimo: un capricho después de un mal día. El doom spending es gastar para sobrellevar la preocupación por la economía, las noticias o el futuro, a menudo con la sensación de «¿para qué voy a ahorrar?». Los dos usan las compras para gestionar las emociones. Lo que importa no es la etiqueta, sino con qué frecuencia ocurre y si se está comiendo dinero que necesitas.

¿Qué es la terapia de compras?

La terapia de compras es comprar para sentirte mejor. Suele responder a un estado de ánimo concreto: una semana estresante, una ruptura, una decepción. Y a corto plazo puede ayudar de verdad: unos experimentos de la Universidad de Míchigan descubrieron que tomar decisiones de compra reducía la tristeza persistente al devolver la sensación de control. El problema es que el subidón se pasa, y si se convierte en tu principal forma de afrontar las cosas, sale caro.

¿Qué es el doom spending?

El doom spending (algo así como «gastar por pesimismo») es un nombre más reciente para el gasto impulsado por la ansiedad ante el panorama general: la inflación, los despidos, las noticias, la sensación de que hitos como comprar una casa están fuera de tu alcance de todas formas. Si ahorrar parece inútil, gastar ahora puede parecer lo único que tiene sentido. El término se popularizó después de que una encuesta de Intuit Credit Karma de 2023 revelara que el 27 % de los estadounidenses decía hacer doom spending, incluido el 35 % de la generación Z y el 43 % de los millennials.

Terapia de compras frente a doom spending, de un vistazo

Terapia de comprasDoom spending
OrigenUn estado de ánimo concreto: tristeza, estrés, aburrimientoPreocupación por el futuro, la economía o las noticias
Pensamiento típico«Me merezco un capricho»«¿Para qué ahorrar?»
PatrónEpisodios puntualesConstante, a menudo mientras haces scroll
RiesgoGastar de más después de los días malosMinar poco a poco los ahorros y los objetivos

Cómo controlar los dos

  • Primero, identifica la emoción. «Voy a comprar esto porque tengo estrés» es una frase muy poderosa para decir en voz alta.
  • Corta el feed catastrofista. Limita el scroll de noticias y redes sociales, sobre todo de noche, cuando la navegación ansiosa se convierte en compras.
  • Planifica tus caprichos. Una pequeña cantidad sin culpa en cada nómina le da a la terapia de compras un presupuesto en lugar de un cheque en blanco.
  • Dale al ahorro una meta más cercana. Si el gran futuro parece inalcanzable, ahorra para algo próximo: un viaje, un colchón equivalente a las facturas de un mes.
  • Añade una pausa antes de cualquier compra no planeada, como la regla de las 24 horas.

Si gastar es tu principal forma de lidiar con la ansiedad o el bajo estado de ánimo, o te está generando deudas, considera hablar con un médico o un terapeuta. Mereces mejores herramientas que un carrito de la compra.

Ponle una pausa a la emoción

  1. Pregúntale a Pork cuando te entren las ganasEscribe el artículo y el precio, sobre todo en pleno scroll.
  2. Deja que hablen los númerosPork lo compara con lo que puedes gastar sin riesgo antes de cobrar, un futuro mucho más tranquilo en el que pensar.
  3. Mira el dinero que conservasteCada consulta en la que resististe suma como dinero evitado: la prueba de que ahorrar no es inútil.
Registro de decisiones de Next Paycheck con consultas pendientes

Preguntas frecuentes

¿Es mala la terapia de compras?

No necesariamente. Un capricho planeado de vez en cuando después de una semana dura está bien si cabe en tu presupuesto. Se convierte en un problema cuando es frecuente, no está planeado o es tu principal forma de gestionar las emociones difíciles.

¿Cómo dejo de hacer doom spending?

Limita el scroll de noticias y redes sociales que lo desencadena, date un pequeño presupuesto planificado para caprichos y destina parte del dinero a una meta a corto plazo para que ahorrar vuelva a valer la pena. Crear un fondo de emergencia, aunque sea pequeño, puede aliviar la ansiedad que lo provoca.

¿Por qué la gente hace doom spending?

Cuando el futuro parece incierto, ahorrar a largo plazo puede parecer inútil, y gastar ahora da sensación de control y consuelo. Es una respuesta muy humana al estrés, por eso ayuda más planificarlo que depender de la fuerza de voluntad.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Forget doom scrolling, Americans now doom spend to cope with stress — encuesta de Intuit Credit Karma, 2023
  2. The benefits of retail therapy: making purchase decisions reduces residual sadness (Rick, Pereira & Burson) — Journal of Consumer Psychology, 2014
  3. An essential guide to building an emergency fund — Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB)

Next Paycheck es una herramienta de presupuesto que te pide cuentas por tus gastos, no un banco ni un asesor financiero. Esta página ofrece información general con fines educativos, no asesoramiento financiero, legal ni fiscal: cada situación es distinta, así que considera consultar a un profesional acreditado antes de tomar decisiones importantes sobre tu dinero. Si tus deudas te parecen inmanejables, un servicio de asesoramiento de deudas sin ánimo de lucro puede ayudarte, y si sientes que las compras se te van de las manos o te causan malestar, vale la pena hablar con un médico o con un profesional de la salud mental.